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04:45h. Lunes, 16 de septiembre de 2019

POWER WALKING, No todo es correr.

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Cada día el Power Walking adquiere mayor popularidad en España porque, además de ofrecer los mismos beneficios del running, es indicado para personas de casi todas las condiciones físicas y edades. Incluso los lesionados del running también ven en el Power Walking una forma de no dejar del todo la actividad.

EN QUÉ CONSISTE EL POWER WALKING

Se trata de andar a una velocidad bastante elevada sin llegar a correr. Es caminar con energía, conscientes de nuestra postura y de nuestros músculos.

Aunque muchos puedan llegar a pensar que hacer Power Walking es igual que andar rápido no es así. En una  sesión de Power Walking entran en juego muchos factores como la cadencia, nuestra respiración y la postura, así como los cambios de ritmo o intervalos de trabajo.

Hay quienes también se plantean la diferencia entre el Power Walking, el Trail Walking y el Nordic Walking. Aunque sus nombres se parecen los conceptos son diferentes. El Trail Walking son recorridos cortos por rutas de montaña y el Nordic Walking se basa más en la resistencia que en la velocidad y se usan bastones.

El Power Walking es una alternativa muy completa y saludable para quienes llevan mucho tiempo sin hacer ejercicio o para aquellos que buscan una forma entretenida de mantenerse en forma.

El truco reside en mantener las pulsaciones en la zona de quema de grasas. Esta frecuencia cardiaca se calcula con nuestra frecuencia máxima (FC Máxima = 220 -edad ) al 60-70%. 

POSTURA CORRECTA Y CONSIDERACIONES DE DURACION E INTENSIDAD

La postura también es imprescindible para practicar este deporte de la mejor forma posible, conseguir resultados y evitar lesiones a largo plazo. Esto se consigue manteniendo erguido el tronco para asegurar el equilibrio corporal, pues la musculatura lumbar se fatigará si lo inclinamos hacia adelante y si caminamos echados hacia atrás será nuestra cadera la que se resienta. Además, es importante mirar al frente para evitar las sobrecargas cervicales, el pecho arriba y los hombros atrás y abajo.

Debemos andar levantando ligeramente la punta de los pies al dar el paso e ir con el abdomen contraído. Se acompañará el paso con el movimiento coordinado de los brazos, sin ser éste un movimiento muy exagerado, sólo acompañando. De esta manera estaremos tonificando las piernas y los glúteos mientras endurecemos el torso, consiguiendo así una mejor postura para el resto del día.

Se acabaron los dolores de espalda, las piernas cansadas y la tensión en la zona cervical al acabar tu jornada laboral.

La velocidad y la distancia son otros puntos a considerar y dependerán de la capacidad de cada uno. Las sesiones pueden adaptarse y es recomendado que duren entre 45 y 60 minutos.

Para quienes comienzan y tienen una condición física baja, la recomendación es empezar con sesiones de 20 minutos unas tres veces por semana a un ritmo poco intenso. Con la práctica podemos ir aumentando tanto el tiempo como la intensidad hasta alcanzar un ritmo en la que la frecuencia cardíaca máxima fluctúe entre el 60% y 70%

No es recomendable detenernos de golpe. Para pararnos es recomendable cambiar el ritmo hasta paralizarnos e incluso estos cambios son recomendables a lo largo de la sesión.

Antes de empezar y al terminar  una sesión de Power Walking, como se recomienda antes y después de practicar cualquier deporte, debemos calentar y estirar un poco.

BENEFICIOS DEL POWER WALKING

Lo fundamental es que  tiene la ventaja de que es mucho menos exigente biomecánicamente hablando, ya que al carecer de la fase de vuelo –uno de los pies siempre está en el suelo– no hay impacto y las articulaciones no sufren tanto como ocurre cuando corremos.  Así, una persona con lesiones leves puede practicar este deporte sin ningún tipo de problema. Es apto para todos los públicos, ya que es fácil adecuarlo al estado físico y la edad, tanto los más jóvenes como los mayores se pueden poner en forma con este completo ejercicio.

Los beneficios físicos son muy extensos. Ganar masa muscular y flexibilidad, perder peso, fortalecer las articulaciones, aumentar la capacidad cardio-respiratoria y retrasar la osteoporosis. Por supuesto, al hacer ejercicio perdemos peso, mejoramos la respuesta inmunológica, optimamos la tolerancia a la glucosa, disminuimos el colesterol y facilitamos la digestión.

Según un estudio de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Associaton) en el que se compara el power walking con el running, para un gasto de energía similar, correr reduce el riesgo de hipertensión en un 4,2%, mientras que caminar lo hace en un 7,2%. Con respecto al riesgo de colesterol alto, correr supone una reducción del mismo en un 4,3%, mientras que caminar lo hace en un 7%. Finalmente, en cuanto a las enfermedades cardíacas, correr reduce el riesgo en un 4,5%, y caminar, en un 9,3%.

Por otro lado, podemos nombrar los beneficios psicológicos que aporta este ejercicio. Liberamos estrés, fortalecemos la autoestima y prevenimos la depresión. Y si lo hacemos en grupo mucho mejor, así esos días de pereza nos animaremos más a salir y podremos conocer a gente nueva con iguales aficiones.

La psicóloga Eva Hidalgo lo explica: “El simple hecho de practicar un deporte favorece la liberación de diversas hormonas que, en combinación con otros neurotransmisores, inciden de manera positiva en nuestro organismo. La serotonina facilita la regulación del sueño y los estados de ánimo, las endorfinas reducen los niveles de estrés y ansiedad y la dopamina provoca un efecto adictivo a la actividad física”. 

MATERIAL IMPRESCINDIBLE

Para practicar esta actividad no hace falta indumentaria ni aparatos o instalaciones costosas. Es recomendable emplear ropa cómoda y adecuada a la climatología. El calzado es lo más importante. Son recomendables las zapatillas ligeras y en ellas debe primar la comodidad pero, sobre todo, la amortiguación.

Si te duelen los pies, te dolerá todo el cuerpo por ello, es imprescindible llevar un par de zapatillas  específicas para andar que amortigüen en las zonas correctas y aporten comodidad a los pies kilómetro tras kilómetro, explica Carmen Lorente, entrenadora personal de Proyecto de Vida: Cuerpo y Salud. 

Los pasos rápidos son evidentes en el Power Walking por lo que el calzado debe aportar amortiguación y facilitar el impulso hacia adelante, permitiendo el empuje con los dedos.

Los modelos de Hi-Tec recomendados para este entrenamiento incorporan materiales muy transpirables en el corte, con refuerzos en puntera y talón, estabilizador trasero, plantilla recambiable termo-conformada  de espuma de EVA con forro anti-humedad, entresuela de EVA moldeada y piso de caucho carbono de doble densidad. Todos estos elementos reunidos con el fin de maximizar el confort del usuario y rendimiento del producto.

Esperamos haberte convencido, por lo menos para probarlo. Y para que veas que estamos totalmente a favor de este nuevo deporte te presentamos la lista definitiva de Spotify para que sigas el ritmo de la música. ¡Sólo tendrás que seguir el ritmo de la canción para ir al ritmo adecuado!